Lugar de encuentro
Rotonda entrada al Parque del Alamillo
En Sanlúcar
comienza la visita a las 10:30 h
Se
visitará: la ciudad, dos iglesias, el mercado Municipal y el Castillo de
Santiago
La visita
comenzara en la Plaza del Cabildo
Precio: 6
€ por persona
La visita
a la castilla 5 € persona con audio guía
Para cualquier
duda llamar a Satur teléfono: 659 157 429
Sanlúcar
de Barrameda es un municipio de Cádiz y está situada en la margen izquierda del
estuario del río Guadalquivir, frente al parque nacional y natural de Doñana
En 1973
fue declarada conjunto histórico artístico
En la actualidad
es conocida por su gastronomía y principalmente por su vino de manzanilla, los langostinos,
por su música, en particular el flamenco, el turismo estival, las carreras de
caballos en la playa, (declaradas de Interés Turístico Internacional, también
aunque menos conocido es de gran importancia el archivo de la casa de Medina
Sidonia en el palacio del mismo nombre
La patrona
de la ciudad y alcaldesa perpetua es Nuestra Señora de la Caridad Coronada
desde 1917
También encontramos
el palacio y los esplendidos jardines del palacio de Orleans y Borbón,
construido entre 1852 y 1876 que fue residencia veraniega de Antonio de Orleans
y María Luisa Fernanda de Borbón, en el se encuentra una estatua de M Luisa
similar a la que existe en el Parque de María Luisa de Sevilla
Visita al Palacio de Moratalla en el término de Hornachuelos
(Córdoba)
Salida en Coches particulares a las 08:00 horas de la rotonda
entrada al Parque del Alamillo
Duración de la visita, unas 3 horas
Precio 8 €, 5 € para los pensionistas
Palacio residencia temporal de Alfonso XII y Alfonso XIII
Se comerá en algún restaurante del pueblo
Declarado Jardín
Histórico desde 1983
Los jardines diseñados por Jean Claude Nicolás Forestier, están
considerados “pequeño Versalles cordobés
Localizados junto al Parque Natural de Hornachuelos en Córdoba
se descubre un edificio deestilo
decimonónico francés, cuyos jardines diseñado porel Ingeniero paisajista Nicolás Forestier representan
un verdadero valor
Situados a los pies del Valle del Guadalquivir, este palacio
pasó por manos de varias familias como el Marqués de Viana, en su época el rey
Alfonso XIII visitaba esa residencia para sus monterías
A pesar de no ser muy conocido entre sus muros y sus jardines
guarda una larga historia
Tras una imponente verja de hierro con escudo y motivos de caza
se encuentran las ocho hectáreas que conforman este paraje singular
Sus espacios verdes, declarados Jardín Histórico Artístico
por Real Decreto de 1983 y diseñados por el arquitecto paisajista francés Jean
Claude Nicolás Forestier en estilo francés sorprende al visitante en medio de
la geografía andaluza
Nos encontramos tras cruzar la verja con esculturas y fuentes
como la de Los Ladrones, la de Doña Leonor o la del Venado, atribuida a Mariano
Benlliure que nos acompañan hasta el jardín frente al palacio
El palacio consta de un cuerpo central de tres plantas y en
los laterales dos cuerpos de dos plantas con unas torres mirador adyacentes, en
su entorno varias edificaciones como una capilla y algunas construcciones que
fueron dedicadas a usos agrícolas y ganaderos
Azulejos antiguos con toisones recuerdan en el edificio las
visitas reales
Cipreses, almeces, plátanos, mirtos son algunas de las
especies existentes que hoy y a través de visitas guiadas podemos admirar
Sobre esta finca y jardines escribió muy acertadamente
Antonio Burgos en uno de sus "Recuadros" titulado Azahar
en Moratalla:
"...me he venido al campo
cordobés de la ribera, a un palacio, a un jardín, a este silencio que en el
catastro llaman Moratalla y en Hornachuelos dicen El Palacio. Manos amigas
cuidan el prodigio, salvaron del olvido esta hermosura. Azulejos antiguos con
toisones recuerdan las visitas de los Reyes, que Don Alfonso está de montería y
un Príncipe de Gales lo acompaña: el sombrero flexible, los tirantes, el puesto
entre las breñas, los jarales, pelliza franciscana, la escopeta, los varetos,
los machos, los cochinos, la foto de Campúa finalmente en el patio con cien
reses cobradas, y el Marqués de Viana que ha mandado que pongan en la puerta de
la casa las cadenas de pleito y de homenaje, tributo de memoria al Rey de
España.
En el jardín francés donde los
mirtos dibujan geometrías para Venus, Le Forestier dejó su testamento: un
pequeño Versalles del Bembézar, una reja triunfal con jabalíes, surtidores y
plátanos de Indias, el árbol del amor que ahora florece con color de capote
debutante, el estanque de sombras de nenúfar, los cipreses romanos, los
almeces.
Viniendo por el río desde Palma, de
Almodóvar de cerro y de castillo, nadie puede pensar este prodigio que te
encuentras al borde del camino, la belleza secreta de otro tiempo, el silencio
de piedra y ruiseñores. Una sorpresa en forma de palacio. Un palacio francés de
cazadero a los pies de la sierra cordobesa. Para ponerle marco a este silencio,
al sonido del campo de museo, pasa lejos el Ave, que resuena como avión
plateado en esta tarde. Un estruendo fugaz que te permite saborear aún más este
silencio que al instante se hace nuevamente, el croar de la rana, el repeluco
de la bicha de agua en el arroyo, los cascos del caballo que pasea a una
muchacha rubia con un perro".